
La historia de un intruso en un mundo mágico.
Imagino que han visto alguna vez Las Crónicas de Narnia, ¿verdad? Pues así me sentía la primera vez que viajé de polizón al maravilloso mundo de la magia.
La historia de Por arte de magia, nace en Noviembre de 2006. Estando de viaje por el Adriático en el buque Sky Wonder, conocimos a un artista del elenco de diversión del crucero en el que íbamos, que era el encargado del espectáculo de magia. Su nombre Mauricio Dollenz .
El Mago Mauricio en su actuación, contaba al público que tras 6 años de escenario y muchos más de formación y aprendizaje, aquella campaña de cruceros era la primera que utilizaba en sus espectáculos el frac, signo inequívoco en su tierra de consagración en el mundo de la magia.
Aquella historia me cuadró. Por un momento, dejé las labores de Fuente Lucena y pensé en las principales ideas que podían llevar asociadas a ese argumento. Un aprendiz de mago , que tras muchos años en el oficio y aun considerándose aprendiz para el resto de su vida, se "permite" el derecho de pedir su consagración con humildad y más trabajo, empleando para ello lo que ha aprendido y está aprendiendo cada mes de Febrero de este mundillo.
Las ideas principales estaban en mi cabeza. Aparcamos todo para seguir con Fuente Lucena. Meses más tarde, en FITUR 2007, volvemos a coincidir con Mauricio. Para entonces, le propongo los trazos principales de mi proyecto, pidiendo evidentemente que me dejara entrar junto a él en el fascinante mundo de la magia para seguir trazando mi historia.
Imagínense la papeleta. Claro, imagino que Mauricio por aquel entonces no debería salir de su asombro. El caso es que accede encantado , pero sus labores y su trabajo en el barco lo dificultan todo. Es entonces cuando entra en escena el mago Eugenio Álvarez. A través de algún contacto damos con él y le explicamos la idea inicial. Eugenio no daba crédito, tampoco, supongo que el pobre a primera hora le costaría trabajo asumirlo todo. Unos chicos de carnaval me cuentan no se qué de montar una comparsa con juegos de magia... Chicos que esta es la comida de muchos profesionales. El trabajo no fue fácil, yo le explicaba lo que quería contar con los juegos que él me proponía. Muchísimos juegos lo desechamos por no encajar en la idea original o por complicar la ejecución del repertorio. Después se trataba de cuadrar esa magia aprendida a nuestro repertorio para parir "Por arte de magia" y ensayarlo todo, que no es poco.
Un par de viajes a Barcelona bastaron para vestir la comparsa y enmarcar las ideas, y cinco meses de trabajo intenso con el grupo para que se cantara mientras se interpretaba. El resultado posterior ya lo conocen.
A ambos, solo tengo palabras de agradecimiento por dejar que un profano "asalte", el maravilloso mundo en el que sobreviven y del que son verdaderos maestros. Aprendí mucho más de lo que ellos mismos creen, a respetar y valorar un arte, el por qué un mago no puede desvelar los secretos de su magia y sobre todo a creer en la magia, porque quien no cree en ella, nunca la encontrará.
Nosotros creímos firmemente en ella y a buena fe, que la encontramos. Dede Cortés Serón
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